Consultas confidenciales

luyandojoo@yahoo.com (Dr Luyando)

martes, 14 de diciembre de 2010

Desde cuándo un niño es un "tumor"

Por: Matthew Cullinan Hoffman

La conocida feminista pro-aborto y psicóloga, la señora Florence Thomas, ha publicado un relato sobre su aborto ilegal a los 22 años de edad, el cual se practicó durante la mitad de la década de los 1960 en Francia, y en el que se refiere a su hijo concebido como "un tumor".

En su relato, la señora Thomas dice que ella sabía que había "riesgos" asociados con su relación fuera del matrimonio con su novio.La conocida feminista pro-aborto y psicóloga, la señora Florence Thomas, ha publicado un relato sobre su aborto ilegal a los 22 años de edad, el cual se practicó durante la mitad de la década de los 1960 en Francia, y en el que se refiere a su hijo concebido como "un tumor".

En su relato, la señora Thomas dice que ella sabía que había "riesgos" asociados con su relación fuera del matrimonio con su novio.

"Me acuerdo de las noches cálidas y del amor. El amor cada noche, el amor a mediodía y la euforia de tener el mundo en nuestras manos," cuenta ella por escrito. "Y sí, tomamos riesgos. El amor lo ameritaba. El amor siempre lo amerita".

Sin embargo, cuando “el riesgo” se tornó en la realidad de un niño concebido en el vientre de la señora Thomas, ella y su novio rápidamente acordaron terminar con su vida por manos de un médico renegado, “ya expulsado y condenado por la Sociedad de Ginecología,” quien realizaba abortos en la clandestinidad de su casa ubicada en las afueras de París.

Luego que el médico había desmembrado a su hijo concebido, la señora Thomas dice que sintió un “alivio. Un inmenso alivio. Este tumor se fue, desapareció. Podía volver a vivir”.

La señora Thomas, quien se mudó a Colombia para estar con su novio de entonces, es ahora una psicóloga en la Universidad Nacional de Colombia y la fundadora de la entidad Grupo Mujer y Sociedad.

Ella se ha hecho famosa por su postura de que a las mujeres se les debe permitir terminar con las vidas de sus niños concebidos cuando el niño no es “deseado” por la madre, porque el amor de la madre es lo que “humaniza” al feto.

A pesar de que la señora Thomas alega que nunca ha experimentado un sentido de culpabilidad pasado el mortal proceso, ella admite que, luego del aborto, ella “ya sabía que no volvería a abortar nunca más en mi vida. Esto lo viví una vez en la vida. No lo viviría dos. Hoy me sigo preguntando cómo una mujer puede abortar dos o tres veces e incluso más”.

"Me acuerdo de las noches cálidas y del amor. El amor cada noche, el amor a mediodía y la euforia de tener el mundo en nuestras manos," cuenta ella por escrito. "Y sí, tomamos riesgos. El amor lo ameritaba. El amor siempre lo amerita".

Sin embargo, cuando “el riesgo” se tornó en la realidad de un niño concebido en el vientre de la señora Thomas, ella y su novio rápidamente acordaron terminar con su vida por manos de un médico renegado, “ya expulsado y condenado por la Sociedad de Ginecología,” quien realizaba abortos en la clandestinidad de su casa ubicada en las afueras de París.

Luego que el médico había desmembrado a su hijo concebido, la señora Thomas dice que sintió un “alivio. Un inmenso alivio. Este tumor se fue, desapareció. Podía volver a vivir”.

La señora Thomas, quien se mudó a Colombia para estar con su novio de entonces, es ahora una psicóloga en la Universidad Nacional de Colombia y la fundadora de la entidad Grupo Mujer y Sociedad.

Ella se ha hecho famosa por su postura de que a las mujeres se les debe permitir terminar con las vidas de sus niños concebidos cuando el niño no es “deseado” por la madre, porque el amor de la madre es lo que “humaniza” al feto.

A pesar de que la señora Thomas alega que nunca ha experimentado un sentido de culpabilidad pasado el mortal proceso, ella admite que, luego del aborto, ella “ya sabía que no volvería a abortar nunca más en mi vida. Esto lo viví una vez en la vida. No lo viviría dos. Hoy me sigo preguntando cómo una mujer puede abortar dos o tres veces e incluso más”.

Esta es una de las clàsicas formas de justificaciòn, el cual es un mecanismo psicològico que procura valerse la persona para acallar la voz de la conciencia. Otros mecanismo clàsicos son el decir que el embriòn" es solo un coàgulo", o "que no siente nada"; etc.
Lo peligroso de ello; es que si la persona logra un estatus influyente en la sociedad , va a procurar justificaciones legales -a nivel jurídico-; para poder tener la conciencia tranquila con este tipo de argumentos.
 Esrto es tìpico en algunos liderezas de movimientos a favor del aborto.

domingo, 21 de noviembre de 2010

EL SINDROME POST ABORTO (SPA) COMO VARIANTE DEL ESTRÉS POSTRAUMÁTICO, SUS CONSECUENCIAS EN EL SISTEMA INMUNOLÓGICO y EN EL PSIQUISMO DE LA PERSONA


Por: Dr Pavlusha Luyando Joo
luyandojoo@yahoo.com
Lima-Perú

El Sindrome Post aborto es un conjunto de síntomas que surgen en la persona que ha abortado o ha tenido que ver en la consecución un aborto, este hecho hace que lo pueda padecer la pareja de la mujer que aborta o la persona que ejecuta el aborto.

El Síndrome Post-aborto es un desorden de estrés post-traumático, es la reacción de estrés experimentado después de un aborto

Síndrome Post-Aborto (SPA) es un término que se ha utilizado para describir las consecuencias emocionales y psicológicas del aborto. Cada vez que pasamos por una experiencia traumática, sin la oportunidad de procesar la experiencia emocional, podemos esperar una reacción negativa. En el caso de la mujer que pasa por la experiencia del aborto, lo frecuente es que nunca más comente este hecho con nadie y procura de alguna forma “sepultar” el tema con el silencio, siendo esto devastador para el psiquismo por lo avasallador llamado de conciencia, relacionado con las implicancias morales que tiene el tema del aborto.

El Sindrome Post aborto tiene tambièn manifestaciones fìsica; como empeoramiento de la salud en general, hipertensiòn, fibromialgias, poliartralgias inespecìficas, migrañas, gastritis, dolores en el pecho que simulan enfermedad cardiaca, hipertensiòn; en tre otros cuadros clìnicos.
El Síndrome post aborto lo puede padecer cualquier mujer o varón, sin distinción de cultura, credo religioso; incluso lo hemos observado en pacientes que se declaran agnósticos o ateos. Esto se debe quizás a que la conservación de la vida está inserta dentro de nuestro aprendizaje evolutivo y por lo mismo conciente o inconscientemente se valora como una necesidad vital. Por ello; a pesar de que incluso la persona esté de acuerdo con abortar, el síndrome post aborto tarde o temprano se manifestará (P.Luyando 2009)
Hemos constatado también que el SPA, no se manifiesta igual en todas las mujeres. El surgimiento del SPA puede ocurrir tempranamente (SPA temprano) -a las horas o días de haber abortado-, o tardíamente (SPA temprano); cuando surge a los meses e incluso años del hecho. Esto se debe probablemente, a la diferencia entre temperamentos. Los temperamentos melancólicos al parecer son los más vulnerables. En igual medida el SPA se puede hacer patente luego de un segundo golpe emocional como la muerte de algún ser querido, o algún hecho que vulnere la coraza emocional. Las experiencias traumáticas anteriores juegan también un rol fundamental (P. Luyando 2010)

Hay casos de SPA cuya aparición es tardía, las mujeres empiezan a sentir los síntomas del SPA luego de muchos años (hemos visto mujeres que hace 35 años abortaron). En estos casos hay una desconexión cronológica entre lo que hoy se padece y lo que sucedió muchos años atrás, es decir la mujer no relaciona el hecho del aborto de hace años; con la enfermedad de hoy. Uno de los signos cardinales en estos casos es el empeoramiento de la salud en general y un conjunto de sìntomas que difícilmente se les puede encuadrar en un diagnóstico específico. Tal y como se describe en la literatura científica; la mujer que evidencia los síntomas de SPA suele enfermarse hasta 3 veces más a comparación de una mujer que no ha abortado.
Lamentablemente la gran mayoría de médicos no relaciona el hecho del aborto con la enfermedad que se presenta. Lamentablemente la formación poco integrativa de la medicina moderna, hace que se trate un cuadro depresivo o de ansiedad aisladamente; sin vínculo alguno con la vivencia personal del paciente.
Esta visiòn reduccionista, hace muy difícil poder asociar un cuadro de migraña, colon irritable o cualquier otra enfermedad con el hecho del aborto. En muchos casos –sobre todo en medicina general-; no es frecuente la pregunta sobre antecedentes de abortos.

En el caso de los profesionales en psicología, la falta de formación sobre este tema, hace que se pretenda superar el SPA, con métodos de control mental y autosugestión; lo que agrava aún más el problema, pues el que padece de SPA pierde el sentido, las fuerzas y la voluntad para hacer frente a este desorden del psiquismo

Los síntomas
Los síntomas más frecuentes son:
Ansiedad, pesadillas recurrentes, insomnio, recuerdos súbitos de la experiencia del aborto, dificultad para concentrarse, ira, aflicción, negación del hecho, mal humor, empeoramiento de la salud en general.
Culpabilidad, sensación de vacío, vergüenza, auto-aislamiento, el 70% tiene ruptura de relaciones, frigidez promiscuidad, embarazos de “reemplazo, abortos repetidos, problemas de relación con los otros hijos, baja autoestima, depresión de aniversario, ideas de suicidio, amargura, desconfianza en los hombres (si es mujer), agresividad, entumecimiento físico y dolores psicosomáticos, atonía emocional, dificultades en embarazos posteriores, esterilidad, adiccion a la droga o al alcohol; etc.

De otro lado tambièn es evidente el empeoramiento de la salud fìsica en general, enefermedades respiratorias a repeticiòn, gastritis, trastornos digestivos, infecciones urinarias a repeticiòn, fibromialgias, dolores al pecho, cervicalgias , migrañas, agravamiento de cualquier enfermedad que se padecìa antes del aborto, cuadros de distonìa neurovegetativas, entre otros.

Inestabilidad emocional y cambios de conducta
Debido a la represión a la que recurren muchas mujeres como mecanismo de defensa, el Síndrome post-aborto puede tardar años en manifestarse «Después del trauma que supone el aborto se deteriora la afectividad, la capacidad de querer, la voluntad, y todo lo demás viene en cascada: la ruptura con parejas sucesivas, la depresión y otras consecuencias negativas» (J.Cardona, psiquiatra y académico de la Real Academia de Medicina de Valencia).
En cuanto a la relación de pareja, la doctora Emily Milling halló que el 70 por ciento de las 400 parejas de su estudio se rompieron en el año siguiente al aborto.

De ptro lado se ha descubierto que el aborto aumenta el maltrato a los otros hijos. De hecho, en Estados Unidos el maltrato infantil ha aumentado un 1000 por cien desde que se legalizó el aborto (P.Ney, psiquiatra infantil Universidad de British Columbia)

La etiología del estrès post traumàtico,se ha asociado con alteraciones en los sistemas serotoninérgicos, noradrenérgicos, dopaminérgico y opiáceo así como en actividad alterada del eje HPA (Southwick y col., 1999; Mück-Seler y col., 2003).

Los síntomas depresivos son frecuentes en los pacientes con EPT, y frecuentemente, la depresión mayor es unacomorbilidad coexistente en el EPT (Mück-Seler y col., 2003).

El Sindrome Post traumático y la respuesta inmune
Relación cuerpo mente:
La Psiconeuroinmunología nos abre un puente bidereccional entre el cuerpo y la mente, entre las emociones y la fisiología del cuerpo. Por ello permite analizar el tema del aborto desde una perspectiva integrativa y no reduccionista. La visión integrativa es muy importante porque nos permite demostrar que la magnitud del suceso del aborto tiene repercusiones tanto físicas, psicológico-espirituales e incluso sociales; si desligamos esta realidad no podemos ver de forma clara que es lo que realmente sucede en el post aborto.

Las investigaciones en Psiconeuroinmunología demuestran que los factores psicosociales, que incluyen al estrés y a la depresión, así como factores de personalidad, a través de la comunicación bi-direccional existente entre los sistemas neuroendocrino e inmunitario van a conducir a modificaciones de la respuesta inmunitaria lo cual incide en la salud y puede conducir a enfermedad (Ader , 1981).

Se ha demostrado el trastorno por estrés postraumático y la depresión, así como enfermedades físicas asociadas a estos, se han relacionado con la activación fisiológica del estrés en forma crónica que es capaz de modular el aumento o disminución de diferentes patologías orgánicas, entre ellas, los problemas cardiovasculares, digestivos, autoinmunes, etc. (Bloom, 1982; Rook , 1987; Hobfoll y Walfish, 1984; Joy y Fukada , 1997; Llabre y Hadi ,1997; Ely, 1995).

El Sindrome Post aborto y el Cortisol (“hormona del estrés”)
El Sindrome Post aborto ocasiona estrés crónico, al suceder esto se elevan las tasas de Cortisol en la sangre, si esto ocurre de forma sostenida a lo largo del tiempo, puede generar cuadros devastadores en el organismo como:
Aumento de la neoglucogénesis y resistencia a la insulina, esto puede llevar a la diabetes mellitus.
Aumento del catabolismo proteico; esto puede llevar al adelgazamiento (emaciación), osteoporosis y adelgazamiento de la piel, aumento y redistribución de la grasa corporal, involución del tejido linfático y disminución de la respuesta inflamatoria: se produce una disminución de la inmunidad celular y humoral con lo que aumenta la susceptibilidad a infecciones. Tambièn aumenta la secreción de ácido por el estómago lo que lleva a una predisposición de úlcera gastroduodenal.

Por ello una mujer que ha abortado enferma mas veces que una mujer que no ha abortado.
El cortisol conlleva a la retención de sodio y redistribución de los fluidos corporales lo que puede producir edema e hipertensión arterial.

Los glucocorticoides (el cortisol es uno de ellos), afectan la secreción de gonadotrofinas. En los hombres disminuye la concentración de testosterona. En las mujeres, suprime la respuesta de LH al GnRH lo que lleva a una supresión de la secreción de estrógenos y progestinas, con anovulación y amenorrea, por lo que los cuadros de infertilidad pueden ser un hecho en las personas que padecen SPA

El Duelo en el Sindrome Post aborto y su repercusión en la inmunidad:
La respuesta de las células T a los mitógenos se deprimen significativamente, en las personas que están pasando un periodo de duelo (Bartop y Col 1977), en otro estudio varones con estrés crónico debido al Cáncer de su esposa evidenciaban una pobre respuesta al mitogeno de células T y B- Al parecer mientras dura la aflicción, la respuesta de las células T y B esta deprimida. Es necesario recordar que el Sindrome post aborto es un estado de duelo, muy difícil de superar debido a las connotaciones morales, sociales y espirituales que tiene; por lo que el estado de hipoinmunidad se hace patente.

El Estrès crònico en el Sindrome post aborto
El estrés induce la expresión de citoquinas pro-inflamatorias tipo IL-1 e IL-6 que van a conducir a un amplio rango de efectos conductuales parecidos a los síntomas de depresión, algunos de los cuales se han asociado con hiperactividad del eje HPA y resistencia a los glucocorticoides (Maes, 1999). Según Dantzer (1999), el papel del estrés en la depresión no debe reducirse a una simple cuestión de causalidad, ya que muchos tipos de estresores, en contextos diferentes, no van a tener el mismo significado en las diferentes personas. Sin embargo un aspecto importante es que el trastorno de el estrés post traumàtico, es la única condición clínica en que la clasificación del DSM-IV reconoce un rol causal a los estresores psicológicos.

Tanto el estrés como la depresión se han asociado con cambios similares en la respuesta inmune, y es posible que estas dos condiciones juntas puedan interactuar e influir sobre la respuesta inmune más que la presencia del estrés o de la depresión individualmente. (Irwin, 1991)

El Síndrome Post aborto y el Cáncer
Según un estudio de la doctora pro-abortista, Janet Daling,(1994) publicado en el Journal of the National Cancer Institute en los casos en que había antecedentes familiares y la mujer abortaba después de los 30 años, el riesgo aumentaba un 270%. Cuando las mujeres abortaban a su primer hijo antes de los 18 años y tenían antecedentes familiares de cáncer, el riesgo relativo llegaba ¡al infinito!. De las 12 mujeres de su muestra con este perfil, el 100% desarrollaron cáncer de mama antes de los 45 años. Y en las mujeres sin antecedentes familiares, el aumento del riesgo era de un 150%

El estrés crónico ocasionado por el Sindrome Post aborto, ocasiona la disminución de la respuesta inmunológica por parte de las células inmunológicas; deficiencias de las células T, aumento de la presencia de anticuerpos que intensifican el crecimiento de células tumorales o una inadecuada actividad de la células destructoras naturales NK (Brodery Whitehouse 1968, Kamo y Friedmann 1978).
Una de la funciones de las células citotóxicas, es reconocer y destruir las células mutantes, que tiene la potenciladidad de formar tumores (Burney 1971), si se suprime la inmunovigilancia por esta celulas podría producir la progresión de la enfermedad neoplásica.

En un estudio realizado por Shekell y Col (1981), se evidenció que los cuadros de depresión se asocia con un aumento de dos veces de la incidencia del cáncer a lo largo de 17 años luego de la valoración inicial.
De hecho no se descubren aún, todas las relaciones potenciales entre los acontecimientos estresantes y el surgimiento de malignidades.
Las mujeres con un aborto se enfrentan a un riesgo relativo de 2.3 de cáncer cervical, en comparación con las mujeres que no han abortado, y las mujeres con dos o más abortos encaran un riesgo relativo de 4.92. Riesgos igualmente elevados de cáncer de ovario e hígado se ligan con el aborto único o múltiple. Estos porcentajes incrementados de cáncer para el caso de mujeres que han abortado se vinculan aparentemente a la interrupción no natural de los cambios hormonales que acompañan al embarazo, así como a la lesión cervical no tratada. (1)

Insomnio y trastorno psiaquiatricos
La Asociación Norteamericana de Psiquiatría, a principios de los años 80, identificaba la depresión, la hostilidad, el desinterés y aislamiento, las imágenes recurrentes, el insomnio y pesadillas, y la incapacidad de expresar sentimientos como secuelas psicológicas del aborto.
Está demostrado que la capacidad de fagocitar a los estafilococos disminuye ante la privación de 72 horas de sueño (Pamblad y Col 1979), el insomnio es un signo presente en muchas mujeres que se han sometido a un aborto.
En España, el único estudio existente es el informe de 1993 de la Asociación Española de Neuropsiquiatría titulado "Mujer y salud mental" señala como rasgos de las mujeres que abortan más de una vez la inmadurez, la inestabilidad emocional, la sexualidad pasiva y dependiente, la aversión a los métodos anticonceptivos, los problemas de pareja, conflictos con los padres, mala auto imagen, vivencias negativas o traumáticas, y tendencia y rasgos de personalidad patológica: esquizofrenia, paranoia y psicopatía.

Estudios internacionales que dan cuenta que la depresión, hostilidad y conducta autodestructiva son algunasde las consecuencias psíquicas que sufren las mujeres que han abortado.
El 59 por ciento de las mujeres que abortan tiene altas probabilidades de sufrir problemas psiquiátricos graves y permanentes. Las conductas autodestructivas pueden manifestarse en promiscuidad, drogadicción, homosexualidad que surge después del aborto, alcoholismo, embarazos de reemplazo, adicción al trabajo, builimia, anorexia, ludopatía; etc.

Sindrome Post aborto y Suicidio
El suicidio aumenta notablemente entre las mujeres que han abortado. Los investigadores finlandeses Speckhard y Vaughan constataron que la tasa de suicidio en el año posterior al aborto era tres veces más alta que la media femenina, y siete veces más alta que la de las mujeres que habían dado a luz. Organismos internacionales que promueven el aborto han reconocido la existencia de secuelas psicopatológicas.
Así, La Federación Internacional de Planificación Familiar (Planned Parenthood), promotora del aborto, los ha confirmado en su Plan Trienal del período 1990-1993.
El Gobierno de Finlandia en un estudio de 1997 descubrió siete veces más suicidio entre mujeres que habían abortado sobre una muestra de 9.129 mujeres tomada de la base de datos nacional. Además de la altísima tasa de suicidios, descubrieron que en el año siguiente al aborto, esas mujeres sufrieron 60 veces más muertes por causas naturales (enfermedad) que las que habían dado a luz, 4 veces más muertes por accidentes y 14 veces más muertes por homicidios

Ante estas evidencias sería cuestionable legalizar el aborto.

Conclusiones:
Las evidencias de que el Sindrome Post aborto como una variante del estrès postraumàtico, esta suficientemente documentada. Lamentablemente la mayorìa de profesionales de la salud no relacionan los antecedentes de aborto con la enfermedad que se padece en la actualidad, el enfoque reduccionista hace muy dificil la conexión entre los sìntomas fìsicos y psicològicos.

El Sindrome Post aborto causa estragos en el sistema inmunitario, la respeusta inmune se empobrece sobre todo por el lado de los linfocitos, lo que ocasiona que la persona se encuentre en una situaciòn de vulnerabilidad frente a distintas enfermedades.

El Sindrome Post aborto causa estrès crònico, por lo consiguiente produce un aumento de glucocorticoides, sobre todo Cortisol de forma prolongada, por lo que produce una cascada de eventos que originan condiciones proinflamatorias en el organismo, lo que se evidencia en cuadros de artralgias, firomialgias y patologìas de origen inflamatorio.

El Sindrome Post aborto causa estragos devastadores sobre el psiquismo de quien lo padece, la depresiòn, ansiedad y cambios en la personalidad del paciente hacen que el Sindrome Post aborto sea catalogado como una hecatombe de proporciones.

Serìa importante cuestionar la legalizaciòn del aborto en cuanto al riesgo beneficio de la persona y a nivel social, pues las repercusiones podrìan ser sumamente preocupantes.

viernes, 22 de enero de 2010

TESTIMONIO DE PAREJA QUE TUVO UN BEBE CON ANENCEFALIA

Valiente testimonio de una pareja peruana que tuvo un bebe con anencefalia

sábado, 24 de enero de 2009

¿Que es el sindrome post aborto?

jueves, 22 de enero de 2009

sábado, 15 de septiembre de 2007

¿QUE LE OCURRE A LA MUJER QUE ABORTA?

Sólo en España son más de 800.000 las mujeres que han abortado desde que se despenalizó el aborto en 1985, y casi todas ellas -por no decir todas-, tarde o temprano - están sufriendo o sufrirán lo que se conoce ya como "Síndrome Post-aborto". Así lo reconoce la organización abortista más importante del mundo: la Federación Internacional de Planificación Familiar. En su Plan Trienal y Programa de Objetivos a Largo Plazo 1990-1993 afirma que: "la incidencia del trauma post-aborto para clientas de abortos quirúrgicos puede llegar a alcanzar hasta el 91% de los casos."

Según un estudio de una doctora pro-abortista, Janet Daling, en 1994 publicado en el Journal of the National Cancer Institute en los casos en que había antecedentes familiares y la mujer abortaba después de los 30 años, el riesgo aumentaba un 270%.
Pero más aún, cuando la mujeres abortaba a su primer hijo antes de los 18 años y tenían antecedentes familiares de cáncer, el riesgo relativo llegaba ¡al infinito! De las 12 mujeres de su muestra con este perfil, el 100% desarrollaron cáncer de mama antes de los 45 años.
Y en las mujeres sin antecedentes familiares, el aumento del riesgo era de un 150%. En mujeres que ya habían llevado un embarazo a término, el riesgo de cáncer de mama en las que abortaron era de un 50% más; entre ellas, las jóvenes menores de 18 años y mayores de 29 con aborto provocado aumentaron el riesgo más de un 100%.

El Síndrome Post-aborto toma su nombre del Síndrome Post-Vietnam, porque fue en los años de
esa terrible guerra cuando se legalizó el aborto el EE.UU.
Siete veces más suicidio entre mujeres que habían abortado descubrió el Gobierno de Finlandia en un estudio de 1997 sobre una muestra de 9.129 mujeres tomada de la base de datos nacional... un estudio impecable y estremecedor. Además de la altísima tasa de suicidios, descubrieron que en el año siguiente al aborto, esas mujeres sufrieron 60 veces más muertes por causas naturales (enfermedad) que las que habían dado a luz, 4 veces más muertes por accidentes y 14 veces más muertes por homicidios.

A continuación se detalla las secuelas psíquicas del aborto :
1. Necesidad de tratamiento psicológico
2. Trastornos por estrés post-traumático (en inglés PTSD o PAS)
3. Disfunción sexual
4. Planteamientos suicidas e intentos de suicidio
5. Refuerzo del hábito de fumar con los correspondientes efectos negativos para la salud
6. Abuso del alcohol
7. Abuso de las drogas
8. Desórdenes alimenticios
9. Descuido de los niños o conducta abusiva hacia ellos
10. Divorcio y problemas crónicos de relación

NECESIDAD DE TRATAMIENTO PSICOLÓGICO:
En un estudio realizado sobre pacientes post-aborto a sólo 8 semanas de haber abortado, los investigadores hallaron que el 44 % se quejaba de trastornos nerviosos, el 36 % había sufrido alteraciones del sueño, el 31 % tenía arrepentimientos por la decisión tomada y al 11 % le habían sido prescritos fármacos psicotrópicos por su médico de cabecera.
Un estudio retrospectivo que abarcaba un período de cinco años en dos provincias canadienses detectó que el recurso a los servicios médicos y psiquiátricos era sensiblemente mayor entre mujeres que habían abortado. Lo más revelador fue la conclusión a la que se llegó, según la cual el 25 % de mujeres que habían abortado visitaban a los psiquiatras frente al 3 % del grupo de control [ 3 % of the control group ].
 Las mujeres que han abortado tienen bastantes más probabilidades que otras de requerir el ingreso posterior en un hospital psiquiátrico. Adolescentes, mujeres separadas o divorciadas, y aquéllas en cuya historia clínica figura más de un aborto encaran un riesgo especialmente alto.

Puesto que muchas mujeres tras un aborto recurren a la represión como mecanismo de defensa [ as a coping mechanism ], puede darse un largo período de negación antes de que una mujer requiera tratamiento psiquiátrico. Estos sentimientos reprimidos son susceptibles de causar afecciones psicosomáticas y psiquiátricas o de conducta en otras facetas de la vida de la mujer. En consecuencia, algunos asesores [counselors; al parecer, se refiere a ciertos peritos de los procesos judiciales norteamericanos] informan del hecho de que la angustia [ distress ] por un aborto que no se quiere reconocer es lo que en realidad subyace en muchas de sus pacientes, incluso aunque se hayan dirigido a ellos en demanda de terapias para problemas que aparentemente nada tienen que ver con ello.

TRASTORNOS POR ESTRÉS POST-TRAUMÁTICO (en inglés PTSD o PAS):
Un importante muestreo concluyó que al menos un 19 % de mujeres que han abortado padecen trastornos por estrés post-traumático (PTSD). Aproximadamente la mitad presentaba muchos de los síntomas de PTSD, aunque no todos, y entre un 20 y un 40 por ciento mostraban niveles de estrés que fluctuaban entre moderados y altos, así como conducta evasiva respecto a sus experiencias abortivas.  Puesto que nos hallamos ante una alteración grave que puede estar presente en muchas demandantes, y que no es fácilmente comprendida fuera de la profesión de asesor, el siguiente resumen será más completo que otros apartados de esta sección. El PTSD es una disfunción psicológica producto de una experiencia traumática que anula los mecanismos normales de defensa de una persona, derivando en miedo intenso, sensación de desvalimiento o de estar atrapado, o en pérdida del control. El riesgo de que una experiencia resulte traumática se incrementa cuando el hecho traumatizante es percibido como susceptible de conllevar amenazas de lesión física, violación sexual o presencia personal o participación en una muerte violenta.

Se da el PTSD cuando el hecho traumático produce la hiperexcitabilidad [ hyperarousal ] de los mecanismos de defensa de vuelo o lucha [ flight or fight ]. Tal hiperexcitación provoca que estos mecanismos de defensa se desorganicen, desconectados de las circunstancias presentes, y empiecen a funciona por su cuenta, dando lugar a una conducta anormal y a graves transtornos de la personalidad. A guisa de ejemplo de esta deconexión de funciones mentales, puede ocurrir que alguna víctima de PTSD experimente una intensa emoción, pero sin clara memoria del hecho; otros pueden recordar cada detalle pero sin emoción; otros incluso pueden revivir tanto el hecho como las emociones en furtivas y abrumadoras experiencias de flashback.

Las mujeres pueden interiorizar el aborto como una experiencia traumática por varias razones. En muchos casos llegan a él forzadas por maridos, novios, padres u otros. Si la mujer ha sido victima en repetidas ocasiones de abuso de posición dominante, el aborto forzado puede ser percibido como la violación definitiva en el curso de una vida marcada por el abuso.
Otras mujeres -sin importar cuánto de imperioso tuviesen las razones por las que recurrieron al aborto- pueden incluso percibir el final de su embarazo como la muerte violenta causada a su propio hijo. El miedo, la ansiedad, el dolor y la culpa asociada al procedimiento aparecen entreverados en esta percepción de muerte violenta y grotesca. Algunas mujeres aun dan cuenta de que el dolor del aborto, desatado sobre ellas por un extraño enmascarado que asalta su cuerpo, se siente como idéntico al de una violación.  En efecto, los investigadores han concluido que las mujeres en cuya historia clínica constan agresiones sexuales pueden sentir mayor angustia durante y después de la práctica del aborto a causa de estas asociaciones entre ambas experiencias.  Cuando el factor de estrés que conduce al PTSD es el aborto, algunos clínicos lo denominan Síndrome Post-aborto (PAS).
Los síntomas más importantes del "PTSD" son clasificados generalmente en tres categorías: hiperexcitación [ hiperarousal ], intrusión y constricción.
El primero consiste en una intervención inapropiada y crónica de los mecanismos de defensa fight or flight. La persona se halla por lo visto en permanente alerta frente a amenazas de peligro. Los síntomas de hiperexcitación incluyen: respuestas exageradamente sobresaltadas, ataques de ansiedad, irritabilidad, explosiones de ira o rabia, conducta agresiva, dificultad para concentrarse, hipervigilancia, dificultad para conciliar el sueño o mantenerse despierto, o reacciones fisiológicas ante situaciones que simbolicen o se asemejen a algún aspecto de la experiencia traumática (por ejemplo, aceleración del pulso o sudoración durante un examen pélvico, o al tiempo de oír el sonido de una bomba neumática).

La intrusión consiste en revivir el hecho traumático involuntaria e inesperadamente. Los síntomas de intrusión en los casos de PAS incluyen: pensamientos recurrentes e intrusivos sobre el aborto o el niño abortado,flashbacks en los que las mujeres vuelven a vivir momentáneamente un aspecto de la experiencia abortiva, pesadillas sobre el aborto o el niño, o reacciones de intenso pesar o depresión en la fecha del aniversario del embarazo abortado o del aborto.
La constricción consiste en paralizar los recursos emocionales o en desarrollar patrones de conducta, de forma se que eviten los estímulos asociados con el trauma. Se trata de la conducta evasiva [ o de evitación: "avoiding ]; un intento de negar y de evitar las sensaciones negativas de gente, lugares, o cosas que agraven las sentimientos negativos asociados con el trauma.

En los casos de trauma post-aborto, la constricción puede incluir: incapacidad para recordar la experiencia abortiva o partes importantes de ella; esfuerzos por evitar actividades o situaciones que puedan excitar los recuerdos del aborto; abandono de relaciones, en especial, alejamiento de aquéllas que tuvieron que ver con la decisión de abortar; evitación de hijos; intentos de evitar o negar pensamientos o sensaciones relacionadas con el aborto; escasa presencia de sentimientos relacionados con el amor o la ternura; visión del futuro como en escorzo (p. ej. no esperar tener una carrera, casarse, criar hijos o una vivir una vida larga); interés reducido por actividades con las que antes se disfrutaba; abuso de drogas o alcohol; pensamientos o actos suicidas y otras tendencias autodestructivas.

Como ya se mencionó, el estudio de Barnard identificó un porcentaje del 19 % de PTSD entre mujeres a las que les fueron practicados abortos entre tres y cinco años antes. Pero en realidad el porcentaje efectivo es mayor con toda probabidad. Como la mayoria de los estudios post-aborto, el de Barnard estaba lastrado por un porcentaje de omisiones del 15 % [ a fifty percent drop out rate ]. La experiencia clínica ha demostrado que las mujeres que menos suelen cooperar en una investigación post-aborto son aquéllas a las que el aborto ha causado mayor angustia psicológica. La investigación ha confirmado esta intuición, demostrando que las características demográficas de las mujeres que rechazan la evaluación posterior, coinciden en su mayoría con las de las mujeres que padecen la angustia post-aborto más acentuada.

 La extraordinariamente alta tasa de negativas a participar en estudios post-aborto puede ser interpretada como evidencia de constricción o de conducta de evitación (no querer pensar en el aborto) que es un destacado síntoma de PTSD.

Para muchas mujeres, el comienzo o la identificación inequívoca de los síntomas del PTSD puede demorarse durante varios años.  Hasta que una persona aquejada de PTSD ha recibido consejo y logrado un adecuado restablecimiento, el PTSD puede dar lugar a una incapacidad psicológica que impediría a una paciente de aborto afectada interponer una demanda judicial dentro del período normal establecido por la ley. Esta incapacidad puede, sin embargo, proveer de base legal para obtener una prórroga de dicho plazo.

DISFUNCIÓN SEXUAL:
Entre un treinta y un cincuenta por ciento de mujeres que han abortado declaran sufrir disfunciones sexuales, tanto de breve como de larga duración, que comienza inmediatamente después de sus respectivos abortos. En concreto pueden incluir uno o varios problemas de los que se detallan a continuación: ausencia de placer en las relaciones, dolor añadido, aversión al sexo o a los hombres en general, o desarrollo de una forma de vida de tipo promiscuo.

PLANTEAMIENTOS SUICIDAS E INTENTOS DE SUICIDIO:
Aproximadamente un 60 por ciento de mujeres que experimentan secuelas post-aborto declaran albergar ideas suicidas, con un un 28 por ciento que intenta realmente suicidarse, de las cuales la mitad lo ha hecho en dos o más ocasiones.
Investigadores finlandeses han identificado una estrecha relación estadística entre el aborto y el suicidio en un estudio basado en registros. Los 73 suidicidios identificados se asociaban en el espacio de un año a embarazos que acababan ya de forma natural, ya por aborto provocado. La tasa media anual de suicidio femenino en general era de 11.3 por cada 100.000. La tasa de suicidios asociados con nacimientos era significativamente más baja (5.9). Las tasas para interrupción del embarazo eran sensiblemente más altas. Para el aborto natural, la tasa era de 18.1 por cada 100.000 y para el aborto provocado de 34.7 por cada 100.000. La tasa de suicidio dentro del año posterior a la práctica del aborto era tres veces más alta que la tasa general femenina, siete veces más elevada que para las mujeres que llevan a término su embarazo, y casi el doble de alta que la de las mujeres que habían sufrido un aborto por causas naturales.

REFUERZO DEL HÁBITO DE FUMAR CON LOS CORRESPONDIENTES EFECTOS NEGATIVOS PARA LA SALUD:
El estrés post-aborto se vincula con una acentuación del tabaquismo. Las mujeres que abortan tienen el doble de probabilidades de convertirse en grandes fumadoras y de sufrir los correspondientes riesgos sobre la salud. Las mujeres que han abortado tienen también mayor probabilidad de continuar fumando durante los posteriores embarazos deseados, con el riesgo añadido de muerte neonatal o anomalías congénitas.

ABUSO DEL ALCOHOL:
El aborto se vincula de forma significativa con un riesgo doblemente añadido de abuso del alcohol entre las mujeres. (16) El aborto seguido de abuso del alcohol se vincula con conductas violentas, divorcio o separacion, accidentes de tráfico, y pérdida del puesto de trabajo.  (ver también New Study Confirms Link Between Abortion and Substance Abuse)

ABUSO DE LAS DROGAS:
El aborto se halla significativamente ligado a abuso posterior de las drogas. Además de los costes psico-sociales que supone tal abuso, la adicción las drogas se vincula con riesgo incrementado de contraer infecciones por VIH/SIDA, malformaciones congénitas y conducta agresiva. 

DESÓRDENES ALIMENTICIOS:
Para algunas mujeres al menos, el estrés post-aborto se asocia con desórdenes en la ingestión de alimentos tales como comer compulsivamente [ binge eating ], bulimia, y anorexia nerviosa.

DESCUIDO DE LOS NIÑOS O CONDUCTA ABUSIVA HACIA ELLOS:
El aborto se vincula con mayores niveles de depresión, conducta violenta, abuso del alcohol y de las drogas, embarazos 'de sustitución o reemplazo', y relajación de los lazos que unen a las madres con los hijos habidos posteriormente. Estos factores se asocian estrechamente con el trato abusivo hacia los niños y parecen confirmar particulares valoraciones clínicas que vinculan el trauma post-aborto con abuso infantil subsiguiente.
DIVORCIO Y PROBLEMAS CRÓNICOS DE RELACIÓN:
Para la mayor parte de las parejas, un aborto crea problemas imprevistos en su relación. Las parejas que han recurrido al aborto están más expuestas a divorciarse o a separarse. Muchas mujeres que abortan desarrollan una mayor dificultad para establecer lazos duraderos con un compañero. Esto puede deberse a que el aborto se relaciona con reacciones tales como baja autoestima, mayor desconfianza hacia los hombres, disfunción sexual, abuso de substancias y niveles incrementados de depresión, ansiedad y cólera pasajera [ volatile anger ]. Las mujeres que se han sometido a más de un aborto (que representan alrededor del 45 % de todos los abortos) tienen mayor probablidad de requerir ayudas públicas, en parte porque también tienen más probabilidades de acabar constituyendo familias monoparentales.

ABORTOS DE REPETICIÓN ( repeat abortions ):
Las mujeres a las que les ha sido practicado un aborto arrostran un riesgo añadido de volver a abortar en el futuro. Las mujeres que cuentan con una experiencia abortiva anterior tienen una probabilidad cuatro veces mayor de volver a interrumpir voluntariamente su embarazo que aquéllas que no tienen historia abortiva previa.
Este riesgo incrementado se asocia con el aborto anterior por la baja autoestima, un consciente o inconsciente deseo de llevar a cabo un embarazo 'de sustitición', y una mayor actividad sexual post-aborto. Los abortos posteriores pueden producirse por culpa de deseos conflictivos de quedar embarazada y tener un hijo y presiones continuas en favor del aborto, como puede ser el abandono por parte del nuevo compañero. En los abortos de repetición se da cuenta también de cierta clase de auto-punición. (23)
Aproximadamente un 45 % de todos los abortos son ahora abortos de repetición. El riesgo de caer en un patrón de aborto de repetición debería ser comentado con la paciente a la vista de su primer aborto. Es más, puesto que las mujeres a las que se les ha practicado más de un aborto se exponen a un importante riesgo añadido de sufrir secuelas físicas y psíquicas, tales riesgos cualificados deberían ser ampliamente comentados con las mujeres que optan por abortar.

Mayor informacion
policlinicosagradafamilia@yahoo.com